NORA BARÓN



Vacío es eso que es forma es un es un baile, es un es un gesto, un silencio y es un un espectro. También se trata de un proyecto coral sobre la suspensión del tiempo, la gramática del éxtasis y la performatividad del vacío y la muerte. El proyecto toma el funeral como tecnología de organización del duelo y trabaja desde tecnologías íntimas y sociales que le dan forma: reunir, espera, cuerpo, mecer, garganta, música, repetir, protocolo, sonrisa.

La investigación parte de una experiencia biográfica vinculada a la muerte y desplaza esa vivencia íntima hacia formas colectivas de duelo, trance y desaparición presentes en imaginarios culturales. Desde ahí, la obra explora relaciones de vacío, éxtasis, suspensión temporal, desaparición, permanencia.

Performance, instalación, sonido e imagen articulan una situación híbrida entre funeral, encuentro, concierto, meditación, ritual y celebración. Performers, visitantes, objetos y arquitectura participan de una organización cuyos códigos pueden resultar familiares pero devienen incompletos. Más que una representación cerrada de la pérdida, se propone un dispositivo en el que presencia y ausencia permanecen activas al mismo tiempo, reorganizando las relaciones entre cuerpos, espacios y tiempos.


Biografía

¿Recuerdas aquella escena de Terminator en la que el cuerpo de un granjero es ocupado por un T-800? El Terminator no termina de encajar dentro de ese cuerpo. La siguiente generación, el T-1000, opera de forma más adaptativa y elimina ese desajuste. Nora Barón es una práctica especulativa que ensaya la trayectoria contraria: no evitar la fricción, sino utilizarla como combustible. 

Su trabajo se despliega principalmente mediante performance, instrucciones de activación y partituras que construyen regímenes de comportamiento: movimientos hasta el agotamiento, miradas inexpresivas, contactos mínimos, persecuciones, inspecciones obsesivas, risas abruptas, repeticiones y bucles. En estos dispositivos, el espacio expositivo deja de ser un contenedor neutro y se convierte en una estructura coreográfica donde visitantes, arquitectura y objetos entran en conflicto. En su trabajo, el sentido emerge como síntoma, más que como mensaje.

Nora Barón ha recibido recientemente la Beca de Artes Visuales de la Fundación Botín y la Ayuda de Arte Contemporáneo del Ministerio de Cultura 2025. Vacío es eso que es forma ha sido financiado por las Ayudas a la producción en el ámbito del arte contemporáneo 2025.








CONTACTO

norabaron.mail@gmail.com
info@theryderprojects.com



























MANTEQUILLALlueve a morir. La piedra aprende lentamente la forma del agua. El agua aprende la desaparición. Operación continua. Todo cadáver conserva una última insolencia. Caudal variable.

Temperatura baja. Superficie mineral expuesta durante un periodo indeterminado. Tú, molécula. El agua impacta, se distribuye, ocupa las irregularidades, desciende gravedad y abandona el campo de observación. La piedra permanece. Dentro del hueso hay mantequilla. Dentro de la mantequilla hay un animal que ya no responde.  

Dentro de la piedra, otra lluvia, quizá anterior, quizá futura, esperando una grieta para comenzar. El viento arrastra mi mano hasta tus entrañas y tu viaje dura el doble. La velocidad consigue atravesar la quietud de tu cuerpo muerto.

Algo se ha averiado en la máquina, o en el paisaje, o en la persona sentada dentro de la máquina. El estómago se hace piedra. Se introduce un dedo en una cavidad y aparece el tuétano: materia blanda, pálida, untuosa, técnicamente disponible.

Manteca de hueso sobre pan. Instrucción incorrecta. No consumir. Lamer y comer. Las moléculas guardan tu duelo.

Una molécula no sabe que ha pertenecido a una mano. La mano tampoco sabe durante cuánto tiempo seguirá siendo una mano. El viento arrastra mi mano hasta tus entrañas. Llueve una capa mortuoria de tristeza. Llueve metal en tus ojos.

Tasa de precipitación. La tristeza no ha podido ser medida. Error de atribución. Repetir la frase.
 

  • 1.           La rueda delantera derecha permaneció girada hacia fuera durante toda la desaparición. Detrás de la persiana, una hoja artificial calculaba la profundidad de la niebla mientras el hilo del pantalón esperaba instrucciones. Al terminar, había exactamente el mismo número de cuerpos, salvo por uno.
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  • 2.          En San Salvador do Mao las flores fueron contadas dos veces y la segunda medición coincidió con el bolsillo izquierdo de una performer. Uno de los pétalos conservaba pegamento transparente y una fecha posterior a la visita. La humedad, que no había participado en el recuento, fue considerada responsable.

  • 3.           El cráneo carece de mandíbula inferior y la mano derecha permanece abierta junto al muslo. Entre ambos hechos hay aproximadamente tres centímetros de filamento transparente, una rueda con la orientación incorrecta y una pequeña cantidad de polvo gris. Ninguno de estos elementos pertenece al mismo martes.
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  • 4.          Dos performers intentaron ocupar el mismo intervalo hasta que una flor azul empezó a mirar fuera del nicho. La posición debía durar tres minutos, pero el pétalo violeta se plegó hacia atrás antes de recibir la indicación. Desde entonces se considera que el ejercicio continúa en O Incio.

  • 5.           La condensación cubrió el cristal hasta que la figura religiosa avanzó varios milímetros sin modificar su posición. Al otro lado, un conejo de cerámica mantuvo una sonrisa exagerada mientras una pequeña zona triangular permanecía completamente seca. La zona seca fue la única que recordó haber llovido.

  •  6.          A las 18:42 apareció una tercera mano entre dos cuerpos que vestían prendas oscuras y monocolor. Ninguna performer la reconoció, aunque una de ellas llevaba en el puño una pelusa gris y la otra tenía un cordón ligeramente desatado. La mano fue archivada provisionalmente como vegetación ornamental.

  • 7.           Cinco cráneos permanecen empotrados detrás del ábside de San Salvador do Mao, pero solo cuatro de ellos aceptaron la descripción. El quinto fue sustituido por un arreglo de flores artificiales de tonos rosa, violeta y amarillo que llevaba varios años orientado hacia fuera. La mandíbula inferior no consta en el inventario porque ese día había demasiada niebla.

  • 8.          La sonrisa ocupa aproximadamente el mismo espacio antes y después de que alguien la mire. Esto permite colocar detrás de ella una persiana veneciana, dos performers plegados, una fisura de pocos centímetros y el bajo izquierdo de un pantalón. Cuando todos los elementos están correctamente alineados, la figura que espera deja de ser necesaria, aunque debe permanecer de pie hasta nuevo aviso.


  • A.         La niebla atravesó la persiana antes de que la performer pudiera terminar de estar de pie. En el suelo, una marca de polvo coincidía exactamente con la posición de una flor artificial situada a varios kilómetros de distancia. La coincidencia fue descartada por exceso de precisión.
  • B.          Una pequeña zona seca permaneció en la esquina inferior del cristal mientras todo lo demás acumulaba agua, flores, restos óseos y una cantidad indeterminada de espera. El conejo no modificó la sonrisa.
  • C.          El pétalo violeta estaba plegado hacia atrás y dejaba visible parte del alambre interior del tallo. A la misma hora, uno de los cuerpos apoyaba el peso sobre tres puntos y una cuarta posibilidad permanecía vacía. Se decidió conservar el alambre por si era necesario completar la postura. 
  • D.          La mano izquierda tocó primero la tela del pantalón y después una fecha que todavía no había ocurrido. Ninguno de los participantes percibió la diferencia. Más tarde, la fecha apareció escrita en el reverso de una flor. 
  • E.          La figura religiosa desapareció detrás de la condensación exactamente cuando uno de los cinco cráneos dejó de parecer antiguo. Durante unos segundos, ambos objetos compartieron la misma distancia respecto al cristal. El incidente no volvió a repetirse, salvo en las fotografías. 
  • F.          El hilo negro encontrado junto a la mano medía menos que la fisura del muro, pero un poco más. Se guardó en un bolsillo junto a una pelusa gris y un papel doblado cuatro veces. Ninguno de los tres objetos pertenecía a la misma persona.